Archivo de Noviembre 2008

Casualidades, juegos de azar y otras yerbas

Noviembre 25, 2008

Verso

Vine todo el puto viaje comiéndome la misma patente en la caravana: XDU 512. Tanto fue el tiempo que pasé mirándola, que se fijó en mi mente por semanas.

Caminaba por 27 de Abril el miércoles 5 de diciembre – 5/12 – y vi en la quiniela de la esquina con Vélez Sarfield: “Hoy sortea nacional: Nº de sorteo; 512″.

No puede ser, pensé atónito. Era una señal, estaba seguro. Entré, jugué al 512 y salí feliz pensando en lo que haría con los millones: Algunos departamentos y después, con lo del alquiler iba a vivir tranquilo, viajando, siendo atendido por mozas hermosas; todo resuelto.

Ese día me acosté pensando que me sacaba la grande.

Anverso

Odio las coincidencias. Odio a la gente que cree en las coincidencias: en la fuerza incuestionable del “destino”; concepto imposible de verificar. Mi abuela andaba siempre con un rosario colgado:

-         ¿Para qué te colgás eso abuela? – preguntaba

-         Para que el señor nos ayude a todos – me respondía

“El Señor”… “¡El Señor!”; esa palabra ya enoja: ese señor que mueve los hilos de la historia, responsable de toda causa y toda consecuencia. No. A esa no me la trago.

Los que son bravos, también, son los cabuleros. Esa es una raza insoportable. Creen que manejan la sucesión de los hechos por la mera tradición de no variar una acción o conducta en un periodo de tiempo. Esos están todos locos.

Los jugadores empedernidos que creen en todas las repeticiones de situaciones. Y creo que estos son los peores. No solo pierden tiempo imaginando coincidencias, sino que también pierden guita: se la queman jugando a la “Niña bonita”, al “Soldado”, a la “Yeta” o a “Los huevos”: Manga de irresponsables.

Igual, ayer me pasó algo de lo más curioso: llegó a mi casa una factura de gas que no era mía, pertenecía a un tal Juan Sánchez, de la calle Pizarro 2911 y me di cuenta que hoy es 29 de noviembre y que tengo 29 años. Me dije: – Esto es mucho; mejor le juego unos pesitos a la quiniela; mañana me saco la grande -.